Madrugada 24 de Diciembre 2011 - 23 horas para Navidad
Después de una muy peculiar celebración de Cumpleaños, cuando ya todos nos habíamos ido a dormir y había despedido a una buena amiga, llega ND, una de nuestras Roommates, para pedirle permiso a N, mi pareja y liberal compañera de aventuras, si podía usar la sala para darle rienda suelta a su calentura y acostarse con el chico con el que está "saliendo" hace algunos días.
Nosotros no tenemos ningún problema así que rápidamente va a traer su Manta para disfrutar en el piso de la sala.
Empiezan las respiraciones profundas, la ropa empieza a caer, comienzan los jadeos y nosotros, desde nuestra habitación abierta, escuchamos todo: los gemidos de placer de nuestra compañera, los suaves roces del mobiliario, el choque de los cuerpos... Yacían a escasos metros de nosotros, desnudos y cubiertos sólo por una cortina que hacía de barrera entre nuestro placer voyeurista...Toda una provocación. No contenta con eso, se acerca y nos pregunta si está haciendo mucho ruido... o si puede hacer más. Le damos nuestro permiso. Se apodera del sillón que está al costado de la entrada de nuestro cuarto y se pone a gemir aún más fuerte... y más cerca.
Desde nuestra entrada, podíamos ver cabezas, brazos frenéticos que se agitaban en el aire, incluso imaginar toda la escena de pies a cabeza, ese sillón tiene miles de historias. Obviamente, toda esta aventura nos calentó muchísimo y mientras Yo estaba rígido, dejando que todo el morbo entrara por mi vista y oídos, M empezó a frotarse contra mí, tanteando con su mano mi miembro que estaba durísimo por tanta estimulación física y auditiva. Así estuvimos un buen rato, y como yo no le hacía caso, empezó a tocarse al ritmo de los gemidos de nuestra amiga, expresando su placer en pleno silencio.
Fueron momentos intensos que recorrieron todo mi cuerpo Recuerdo una erección tremendamente dura de principio a fin. Cuando de pronto, escuchamos que la acción paró. Vemos la silueta de X desplazarse hacia el baño a prisa, al parecer habían tenido problemas peniles. Lleno de plena calentura, aprovecho ese momento para salir de mi habitación y dirigirme hacía mi amiga, que estaba en la sala completamente desnuda tapándose apenas con una frazada que no llegaba a cubrirla completamente y que dejaba al descubierto sus muslos y parte de sus pequeños pechos y aunque no era especialmente atractiva, la calentura me hizo atrever a mandarme. Atravecé la cortina:
- Qué Haces?
- Has estado haciendo travesuras frente a nuestra puerta.
No dijimos nada. En cualquier momento podía venir su chico, me acerqué, la acerqué hacia mí y le robé un Beso. Rápido, Corto pero Húmedo, el morbo de ser descubiertos era tremendo. Sólo atinó a decirme "Oyeee!" y a reírse bastante, le devuelvo una sonrisa y regreso a mi cuarto justo en el momento en que se abría la puerta del baño...
Miradas cómplices con mi pareja mientras vuelvo a mi lecho. Al rato, se nos vuelve a acercar ND, cubierta otra vez sólo con su manta, pidiendonos poder utilizar el cuarto abandonado de una antigua Roommate, N y yo nos miramos. Aprovecho para jalar a ND hacía mí, tocar sus muslos mientras N va pensando sí acepta su propuesta o no, voy subiendo más arriba con más descaro, hasta coger las nalgas de su culo y pasar mis dedos arriba y abajo por esa zona prohibida. Quería arrastrarla a la cama y metérsela para poder liberar todo el morbo que había generado en mí pero no quiso. N vino a mi ayuda y le dijo: "Te presto el cuarto si le das un beso" (señalándome).
ND, se puso colorada y presurosa. Que Si pero No pero que Voy a Consultar con X Pero Que No No Que Ya. Jaja, Fue tan divertido verla como la pequeña niña indecisa que en su interior es que no pudimos contener la risa. Al final se armó de valor, me dió un beso fugaz y llamó a su eventual pareja al cuarto desocupado.
Nos quedamos con el fuego de la pasión y esperamos a que reaunadaran la faena. Tomé a N de la mano y la llevé hasta la puerta donde se habían encerrado. Tan pronto volvimos a escuchar sus gemidos, me bajé el boxer descargué mi bulto sobre N, que inmediatamente se agachó para chuparlo al compás de la sinfonía sexual hasta que el fin de la sesión.
Nos entró sueño y regresamos a la cama para descansar. Como ya estaba amaneciendo, dormimos sin chistar. Pero no se me había pasado la arrechura de compartir con ND una aventura sexual. Así que, horas después, al levantarme y sentir que X abandonaba la casa, me avalancé al cuarto entreabierto sólo para encontrarla cansada y somnolienta. Alcanzamos a comer unas Pringles pero noté que la atmósfera sexual había caído y no supe volver a recrearla así que me retiré a hacer mis ejercicios matutinos.
Pero no podía concentrarme. Me paré a la entrada del cuarto, miré como dormía plácidamente, saqué mi verga al aire libre y empecé a masturbarme hasta poner al glande completamente venoso, deleitándome la vista. Me subí el boxer e ingresé a la habitación. Lo primero en que se fijó fue en mi duro trozo que sobresalía, marcando mi boxer morado y abultándolo. Me dijo que le dolía la cabeza y que necesitaba descansar porque pronto tendría que limpiar todo ese desorden pero no hice caso y me ofrecí a darle un mensaje aprovechando mis habilidades manuales. Quedó encantada y agradeció mientras le masajeaba la cabeza frotando cada uno de mis dedos. Intenté hacer que me diera espacio en la cama para poder acostarme junto a ella, pero como no me hacía campo, me dí la vuelta y me rescosté en el lado opuesto de la cama. Ella dándome su espalda, tapada sólo con una frazada que separa su suave cuerpo del mío. Me acerqué más, hasta rozar sus nalgas, pequeñas y redondas con mi pene mientras le seguía haciendo masajes. Decidí que era el momento para meterme debajo de sus sábanas. Pero tan pronto pasé mis manos por su cuerpo desnudo, y mientras estaba tocando sus pechos inmediatamente y con calma se puso su ropa de dormir.
-No, puedo hacer esto. Además, él y yo estamos en planes para estar y (etc etc etc.)
Se levantó, intercambiamos miradas y se metió a su cuarto. Cómo adoro estos Juegos Inconclusos. Total, vivimos juntos.
Gianella Neyra - Ciudad de M
Ahora que lo pienso, me recuerda mucho a esta clásica escena de Ciudad de M con Gianella Neyra Sólo que Sí había Condón y sus Pechos no son tan Legendarios. Jajajajajajajaja
En retrospectiva, debí haberla calentado más. Me ganaron las ganas contenidas (joder si fueron horas! Jaja) y olvidé este principio básico de la psicología femenina: A Mayor Calentura, Menor Resistencia. Pinga Parada. Lección Recordada.
Pero este Día no acababa. Continúo el Relato en el Siguiente Post.